La corona dentada: transmisión de potencia esencial en molinos y hornos
En la industria pesada, la transmisión de potencia hacia equipos rotativos de gran tamaño, como los molinos de bolas y los hornos rotatorios, se realiza frecuentemente mediante un sistema de accionamiento periférico. El componente central de este sistema es la
corona dentada.
Esta es una rueda dentada de gran diámetro, fijada de manera concéntrica alrededor del cilindro del equipo. Su función es recibir el par motor de un piñón más pequeño y convertirlo en el movimiento de rotación del cilindro, el cual puede pesar miles de toneladas cuando está en operación. Para cumplir esta misión crítica, su diseño y fabricación deben cumplir requisitos técnicos muy específicos.
El material es fundamental. Las coronas se fabrican típicamente con
aceros de fundición de aleación, como los grados ZG270-500 o ZG42CrMo. Estas aleaciones proporcionan la combinación necesaria de resistencia, tenacidad y capacidad de ser maquinadas con precisión. El acero se somete a tratamientos térmicos de temple y revenido para optimizar sus propiedades mecánicas.
La precisión dimensional y del dentado es igualmente crucial. El perfil de los dientes debe ajustarse a normas internacionales como la DIN 3962 o la AGMA, y fabricarse con un grado de precisión alto (por ejemplo, Grado 7 o superior según DIN). Esta precisión garantiza un engrane suave y estable con el piñón, minimizando ruidos, vibraciones y desgaste prematuro. Además, se realizan mediciones meticulosas del perfil de los dientes, el paso entre ellos y la alineación para asegurar que toda la corona cumpla con las tolerancias especificadas en el diseño.
Por lo tanto, la corona dentada es un componente de ingeniería de precisión. Su correcto funcionamiento depende de la selección del material adecuado y de un proceso de fabricación que garantice su geometría exacta, asegurando así la transferencia eficiente y confiable de potencia en aplicaciones industriales exigentes.